La más antigua evidencia de vida en la Tierra


En esta entrada os presento una antigüedad antigua de verdad. Me refiero a los fósiles más viejos: los estromatolitos. El museo smithsoniano de historia natural de Washington DC, en Estados Unidos, posee un fósil procedente del yacimiento australiano donde han aparecido los más antiguos estromatolitos del planeta, por lo tanto el indicio más antiguo de vida.

A pesar de ser una pieza que mereciera una sala central, importante, o incluso exclusiva para ella, la roca se encuentra marginada en una pequeña habitación compartida con otros cientos de cascajos. La institución se promociona a través de otro mineral, el diamante Hoper, la pieza-reclamo de este museo. Es un diamante azul al que le han montado toda una película hollywoodiense en torno a su historia y a una -¡qué originales!- maldición.

Pero hay que reconocer que el primer requisito que debe cumplir una pieza-reclamo es ser un unicum. El diamante lo es, no por el color azul, sino por su tamaño; sin embargo es posible encontrar un estromatolito australiano en algún otro museo. Cuando esos seres vivos llevaban millones de años fosilizados, al diamante aún le quedaban algunos millones más para formarse. Por lo que nos encontramos con dos valores ficticios encontrados: la antigüedad y lo único. Este museo ha primado al unicum, el más irracional de esos valores -pero el que más dinero aporta a museos y casas de subastas-.

TRADUCCIÓN DE LA CARTELA:

" Las capas concéntricas de esta roca se parecen mucho a los sedimentos estratificados formados hoy en día por microorganismos de aguas poco profundas. Estas estructuras enmarañadas se llaman estromatolitos. Las capas que se conservan en este estromatolito fósil fueron dejadas por microorganismos que vivieron hace 3500 millones de años. Se trata de la más antigua evidencia de vida conocida en la Tierra ".
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