No es casualidad que, a día de hoy, la ingeniería gráfica puntera en el mundo se encuentre en Alemania, y que sean los alemanes quienes lideren este sector. Hablando de artes gráficas, el primer invento que viene a la mente es la imprenta, ideada por el alemán Johannes Gensfleisch (como “gans” significa ganso, y “fleisch”, carne, el ilustre personaje cambió su apellido por el de Gutenberg…)
Cuando hablamos de inventos, siempre recordamos objetos, chismes, aparatos, maquinaria… pero a veces los más importantes inventos son intangibles: En 1719, el alemán Jakob Christof Le Blon patenta el proceso de estampación con los tres colores primarios, en planchas de cobre. Aunque esto ya lo había hecho antes otro alemán, Hans Burgkmair, a principios del siglo XVI, con planchas xilográficas. Es la llamada xilografía tonal, método bastante trabajoso porque en cada plancha de madera se tallaba solo la parte correspondiente a cada color de la imagen final, para no tener que pintarlas a mano. Es decir, Burgkmair usaba una plancha por cada color. Sin embargo, Le Blon inventa la SÍNTESIS SUSTRACTIVA DE COLOR, consiguiendo los colores con los tres básicos (en aquel tiempo RYB y no CMYK). Con solo tres planchas crearía todos los colores del espectro, y con ello sienta las bases del sistema de impresión más difundido en la actualidad: el OFFSET.
El otro pilar en el que se basa la técnica offset es la incompatibilidad de la grasa y el agua, proceso que también fue aplicado por primera vez a las artes gráficas por un alemán llamado Aloys Senefelder, cuando ideó, en 1796, la LITOGRAFÍA. Este procedimiento fue bien acogido entre los artistas, ya que permitía al autor dibujar directamente sobre la plancha sin recurrir a grabadores intermediarios, como era requisito en las centenarias técnicas de la CALCOGRAFÍA (por cierto, los primeros grabados calcográficos conocidos datan del año 1450, y también son alemanes…)
Para terminar, hagámosle un guiño a la otra cultura de la que es deudora la estampación artística: la China. Porque en China se inventó la XILOGRAFÍA, allá por el siglo V de nuestra era. Y también la SERIGRAFÍA, pero de esto hace tanto tiempo, que ni siquiera existía Alemania.
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Vistas costumbristas de Alexandre Laborde
España era un país exótico para el resto de Europa. A mediados del siglo XIX bastantes fotógrafos vinieron a tomar vistas de sus gentes y costumbres. También nacía la fiebre por la pintura costumbrista española, que fue la oportunidad de bastantes artistas oriundos para vender obras al exterior, a través de marchantes. Pero medio siglo antes, Laborde ya se había interesado por España. Sus grabados están centrados sobre todo en vistas de monumentos, pero excepcionalmente se pueden encontrar escenas costumbristas como las que presento, que también ilustraron sus libros.
VISTA DE UN NIÑO DIFUNTO
Dibujo = Dutailly
Grabador = Claude-François Fortier (1775-1835)
Técnica = Aguafuerte y buril
OFRENDA A NUESTRA SEÑORA
Dibujo = Dutailly
Grabador = Claude-François Fortier (1775-1835)
Técnica = Aguafuerte y buril
Las vistas de España de Alexandre Laborde
Los volúmenes contienen cientos de grabados calcográficos con vistas de monumentos arqueológicos y arquitectónicos de todo el país. Hacía medio siglo de los descubrimientos de Herculano y Pompeya, y la excavación de yacimientos arqueológicos se había convertido en el entretenimiento de la nobleza europea. La primera edición fue un éxito, y se agotó inmediatamente (en las siguientes influyó negativamente la Guerra de la Independencia).
Hoy día es fácil encontrar los grabados de esta obra en anticuarios especializados de todo el país. Son fácilmente reconocibles por su gran tamaño (600 x 450 mm aprox), en papel verjurado y leyenda trilingüe (castellano, francés e inglés). El equipo de dibujantes y grabadores que participó fue ingente, y cada obra especifica sus autores. El trabajo de Laborde consistió en la redacción de los textos, labor que hizo con notable erudición y rigor, y la dirección del mencionado equipo de artistas.
VISTA DEL CONVENTO DE GUADALUPE
Dibujo = François Ligier (1755- ¿?)
Grabador = Jean-Jérôme Baugean (1764-1819)
Técnica = Aguafuerte y buril
El Álbum Vasco de Darío de Regoyos
Esta litografía de Darío de Regoyos pertenece a una serie formada por quince grabados, realizados a finales del siglo XIX. Es un trabajo con influencias del impresionismo que se estaba dando en el norte de Europa, y que Regoyos conoció de primera mano durante su estancia en Bruselas. A esta serie se la conoce como el “Álbum Vasco”, y quedan apenas media docena de colecciones completas (una de ellas en el Museo de Bellas Artes de Asturias, y otra en el Museo del Prado).
La serie se centra mayormente en la vida de las mujeres vascas, en su trabajo y su cotidianeidad (el presente grabado está dedicado a las sardineras). Algún crítico ha querido ver relaciones temáticas entre esta serie y otra llamada “España negra”. Deben recordar que ambas se ejecutaron en la época en que los centroeuropeos estaban descubriendo el exotismo de la España tradicional, y las pinturas sobre el costumbrismo español se cotizaban y estaban muy de moda. Precisamente por ello las series de Regoyos se hacen más interesantes, pues pretenden dar una visión honesta de la realidad peninsular, ya que las obras costumbristas de otros artistas exageraban el folclore, y además lo vestían con una falsa alegría de vivir (en estos tiempos nace la imagen superficial de pandereta que en Centroeuropa se tiene de España).
El impresionismo primaba el color sobre el dibujo, que a veces desaparecía completamente. En unas litografías monocromas esta característica se traduce en un dibujo poco perfilado, y un resalte de lo matérico, con trazos pastosos y burdos.
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